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Fermín Murillo protagonista del documental taurino Toreros, historia y arte

Mañana sábado, el documental Toreros, historia y arte, alcanzará su sexta entrega para hablar de un torero aragonés que es un privilegio verlo en vídeos y faenas para el recuerdo. Nos referimos al maestro Fermín Murillo Paz, de la que vamos a ofrecerles algunos datos de su vida taurina. Llegó al mundo en Zaragoza, el 4 de noviembre de 1934, pero desde niño se trasladó a Barcelona, donde se aficionó al mundo taurino. Estuvo en una cuadrilla juvenil con José María Clavel y Pedrucho, que fue dirigida por su apoderado Villapecellín. Toma la alternativa en Zaragoza el 21 de abril de 1957, teniendo como padrino a Manuel Jiménez "Chicuelo II" que le cedió el toro Bonito, con Jaime Ostos como testigo, ante reses de Eduardo Miura. Cinco meses después, en ese mismo año, hace su presentación en Madrid, para confirmar su alternativa el 8 de septiembre, donde Mario Carrión le cedió la muerte del toro Minerito de la ganadería de Escudero Calvo siendo testigo de la ceremonia Mariano Martín "Carriles", teniendo este último mala suerte siendo herido menos grave, y peor suerte corrió el banderillero José Prieto, en el tercer toro de la tarde, que le propinó una cornada gravísima. Según he visto en vídeos, Fermín Murillo era deficiente estoqueador y un ídolo para la afición aragonesa. Se retiró por primera vez de los ruedos, en 1966. Y cuatro años después, en la temporada taurina de 1970, hace su reaparición en los ruedos y se mantuvo en activo hasta 1972, su última campaña como torero. El 23 de julio de 1972, se despide definitivamente de los toros, en la plaza de toros de Barcelona, compartiendo cartel con el rejoneador Álvaro Domecq Romero y los diestros Jaime Ostos y Antonio José Galán, lidiándose toros de Diego Puerta. El torero aragonés falleció en Valencia el 29 de octubre del 2003, a los 69 años de edad, como consecuencia de un derrame cerebral. Recibió un total de 15 cornadas, entre las que debe de destacarse una en Sevilla y, sobre todo, la sufrida de Calahorra (1963), de la que fueron testigos Raúl Aranda y Jesús Gómez El Alba , que aquella tarde compartían cartel con él. Aranda explicaba: "Fui el primero que llegó a cogerlo y se me cayó de las manos cuando vi el alcance de la cornada". El Alba recuerda que "cuando llegamos a la plaza Aranda y yo, que íbamos heridos pero queríamos torear con él, nos dijo que a ver si no le dejábamos con la corrida para él solo y al final, lo que es la vida, tuve que matar el toro que le cogió". Además de por su brillante carrera profesional Murillo pasará a la historia de Zaragoza por impulsar durante más de 30 años el Festival taurino a beneficio de de Atades.  Esto y mucho más mañana sábado en Toreros, historia y arte. ¡¡No se lo pierdan!!

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